Desde nuestro programa de Escuelas Restaurativas y como miembras de la Mesa Técnica de Formación Ciudadana, en Circula tuvimos la oportunidad de participar en la primera Jornada de la Memoria Histórica que tuvo lugar del 10 al 14 de agosto de 2026. Una actividad impulsada por COPADEH y MINEDUC, en el marco de la conmemoración de la firma de los Acuerdos de Paz.
En conjunto con diversas organizaciones sociales invitadas, visitamos cinco centros educativos del sector público para compartir una mañana de mucho aprendizaje con estudiantes de tercero básico y graduandos del nivel diversificado.
A lo largo de esa semana, más de 200 estudiantes participaron en un taller impartido por el equipo de Circula para descubrir qué es la Justicia Restaurativa, a través de un proceso de aprendizaje vivencial en el que conversamos acerca de la manera en que construimos colectivamente nuestra historia y cómo esas memorias configuran nuestras relaciones. Iniciamos el taller generando un espacio seguro en el que las y los estudiantes practicaron la escucha activa y el respeto a las diferencias a través de un diálogo participativo que interpeló su sentido de pertenencia hacia la comunidad educativa en la que conviven a diario.
Luego, dimos paso a un momento de introspección profunda, en el que cada estudiante pudo rememorar, valorar y plasmar en una carta personal alguna experiencia significativa de su vida. Con este ejercicio no solo dimos una mirada al pasado, sino también al futuro, reflexionando acerca de las decisiones que podemos tomar al seguir construyendo nuestra propia historia en relación con las personas que nos acompañan en cada etapa de la vida.
Todo este proceso de diálogo y reflexión nos permitió acercar el entendimiento al enfoque restaurativo y por qué, desde esta perspectiva, es importante reconocer que el hecho de que toda persona tenga derecho a narrar su verdad y la responsabilidad de escuchar la de los demás, constituyen pequeños actos de justicia cotidianos.
Finalizamos las sesiones compartiendo con las y los estudiantes una guía rápida para la Convivencia Restaurativa que orienta nuestras decisiones en momentos de tensión o conflicto, transformando positivamente la forma en que elegimos relacionarnos con quienes convivimos y tejemos nuestra historia a diario.
Institutos participantes
- Instituto Normal Mixto Rafael Aqueche
- Instituto Normal Centro América -INCA-
- Escuela Normal para Maestras de Educación para el Hogar “Marion G. Bock”
- Instituto Dr. Carlos Federico Mora
- Instituto Normal Central para Señoritas Belén
Acompañar el duelo
Como la vida misma, incierta, hermosa y efímera. Esta jornada nos recordó que cada paso que damos para acercar la experiencia restaurativa a la convivencia en todo lugar, expande también la capacidad de ser más resilientes ante nuestra propia fragilidad humana.
El cuarto día de visitas a los centros educativos, nos encontramos con la lamentable noticia del reciente fallecimiento de uno de sus estudiantes y la conmoción emocional que estaba viviendo su comunidad educativa. Antes de iniciar con la jornada y reconociendo el momento de duelo que estaban atravesando las y los estudiantes del instituto, decidimos empezar ofreciéndoles un acompañamiento guiado para ayudarles a procesar sus emociones.
Desde la experiencia de Circula con las Restorative Practices, les invitamos a participar en un círculo de confianza en el que honramos la memoria de su compañero fallecido. Este espacio de profunda conexión, centró la energía del grupo en el recuerdo de los momentos compartidos, les ayudó a que pudieran recuperar la calma y que su atención fluyera, poco a poco, hacia las actividades programadas.
Esta experiencia nos reafirma en la importancia del enfoque restaurativo dentro de las comunidades educativas, puesto que provee herramientas valiosas, no solo para aprender a gestionar los momentos de tensión o conflicto, sino también para fortalecer continuamente la confianza mutua que posibilita la regulación, individual y colectiva, en momentos de alta carga emocional.
Sentipensares
A través de los ejercicios realizados, las y los estudiantes intercambiaron ideas respecto a aquello que consideran que les une y también lo que les hace distintos entre sí -preocupaciones, características autopercibidas, intereses y anhelos-.
Rescatamos algunas de las expresiones compartidas en las que se refleja la etapa significativa que está viviendo la juventud y adolescencia con quien compartimos esta jornada:
- Temor por lo que les espera, allá afuera del centro educativo, después de su graduación.
- Autoestima afectada por el estigma y la discriminación que perciben como una marca social contra ellas y ellos, debido a su condición socioeconómica.
- Jóvenes que con frecuencia optan por actuar de manera defensiva, como un escudo para proteger sus emociones en un entorno que perciben cotidianamente como amenazante.
- Reencuentro que les acerca a un sentido de pertenencia por la afinidad que comparten hacia la expresión artística, musical y creativa.
- Sueños de un mejor futuro para sí mismos.
- Capacidad para nombrar y reconocer la diversidad en sus personalidades.
En un mundo cada vez más polarizado, con divisiones potenciadas por los medios tecnológicos, abrir espacios para el diálogo como el que se promovió a través de esta primera Jornada de la Memoria Histórica, en el que las y los estudiantes transitaron hacia la apertura empática al conversar sobre aquello que nos une, a pesar de nuestras diferencias, es una oportunidad poderosa para aprender a vernos, escucharnos y reconocernos.

















